Foreword | Prologo

Foreword by / Prólogo de Ruth Conniff, author of Milked: How an American Crisis Brought Together Midwestern Dairy Farmers and Mexican Workers, 2022

It was high summer when I drove out to Wormfarm to meet Patricia Tinajero. Mashed potato clouds hung across a brilliant blue sky. I found Patricia in her studio in the barn, handmade paper colored with beet juice tacked to the wall. The paper is made with local fibers — Wisconsin terroir with a few Ecuadorian strands mixed in. Little impurities, the odd bug, give it character.

Patricia was excited about adding a blank sheet to every zine as “a little gift” so people could add their own stories. She was working on laying out pages with photos of farmers and immigrant workers, boot prints symbolizing her walk through rural Wisconsin, snippets of text and stylized drawings of cows. She told me about the experience of walking through the Driftless Area, the beauty of it, the way the landscape works on the body.

The experience of moving through landscape is universal. “Walking is a human right,” she declared. “We have the right to move.” Migration, moving across borders, is a fraught topic these days. But Tinajero moves us beyond politics and into another realm – of empathy, connection, and elemental, shared experiences. The stories she has collected are poignant, powerful. They remind us that we all walk through this world together, enriched by our contact with others, weaving together our separate strands.

Una mañana cálida de verano me dirigí a Wormfarm para reunirme con María Patricia Tinajero. El cielo brillaba en un azul intenso, salpicado de pequeñas nubes que parecían tortillas de maíz blanco. Un ciervo saltó de repente junto a mi coche anunciando mi llegada a Wormfarm; el juguetón pronto dio media vuelta para seguir la ruta de su madre. Encontré a Patricia en su taller, ubicado en la parte superior de un granero. Las paredes estaban cubiertas de papel hecho a mano teñido con jugo de remolacha. La pulpa de este papel está hecha con fibras locales, incorporando la materia del terruño de Wisconsin, mezclado con algunas hebras traídas desde Ecuador. Las pequeñas impurezas —incluso algún insecto caído por accidente— le dan un carácter único.

Tinajero estaba entusiasmada con la idea de añadir una hoja en blanco a cada publicación (‘zine’) como “un pequeño regalo” para invitar nuevos participantes a añadir sus propias historias. Diseñando un póster que incluye: fotos de agricultores y trabajadores inmigrantes; huellas de botas que simbolizan su marcha por los caminos rurales de Wisconsin; fragmentos de texto y dibujos estilizados de vacas. Me habló acerca de su experiencia de marchar por la región de Driftless, de su belleza y de cómo el paisaje se entrelaza con el cuerpo. Ella exclamó “hasta las máquinas tienen que seguir los contornos de la tierra aquí.”

La experiencia de moverse a pie es universal. “Caminar es un derecho humano”, declaró. “Tenemos derecho a movernos.” Migrar, cruzar fronteras, es hoy un tema disputado. Pero Tinajero nos lleva más allá de la pugna para introducirnos en otro ámbito: el de la empatía, la conexión y las experiencias más básicas que compartimos. Las historias que ha recopilado son conmovedoras y poderosas. Nos recuerdan que podemos marchar juntos por el mundo, enriqueciéndose con el contacto con los demás, y entretejiendo nuevas historias.