Our paths first crossed with Chris at the intersection of two small rural roads, where two Alebrijes stood watch. These fantastical creatures were part of the 2024 Farm/Art DTour. We told him that we were “walking and talking” with people along this route. Chris said: “I have a story to share.”
The next day, we visited his ranch. “My intention,” he told us, “is to truly know the land, its boundaries but also its moods and histories.” Chris wanted to move away from the corn monoculture that had dominated the land—held up by chemicals. The soil has been degraded by decades of glyphosate overuse. “Let’s move away from monoculture.” He paused: “in all senses of the word.”
“By 2018, I had experienced longer droughts, harsher storms. Cracks in the earth, like old dry skin, made me feel sad. Something had to change.”
So Chris called Serge, from Sauk County Land Resources & Environment, didn’t hesitate to respond. Chris fondly remembered the brief conversation: “When do you want to meet?” Chris asked. “I’ll be there in 45 minutes,” Serge replied.
They walked the fields in silence until Serge stopped. “What do you hear?” he asked.
“Nothing,” said Chris.
“That’s the problem,” Serge replied. “The land is quiet because it’s dead.”
Chris’s encounter with Serge marked a turning point. When we visited Serge later, he explained how restoring soil meant deepening relationships. With support from Sauk County and the University of Wisconsin, his department plants specialized seed mixes—grasses, legumes, and 64 native forage species—dividing land into pastures using software that maps topography. “The goal,” Serge said, “is not to fix the land, but to relate to it differently.”
Chris and Serge remind us that rural revitalization begins with attention and a willingness to listen.
La tierra está callada porque está muerta // The land is quiet because it’s dead.”
Nuestros caminos se cruzaron por primera vez con Chris en la intersección de dos carreteras rurales, donde dos alebrijes montaban guardia. Estas criaturas fantásticas formaban parte del Farm/Art DTour 2024. Le contamos que estábamos “caminando y hablando” con personas a lo largo de esta ruta. Chris dijo: “Tengo una historia para compartir.”
Al día siguiente, nos reunimos en su rancho. Nos dijo: “Mi intención es conocer de verdad esta tierra, no solo sus límites, sino también sus estados de ánimo y sus historias.” Quería alejarse del monocultivo de maíz que en antaño dominaba la zona—sostenida por productos químicos como el glifosato, sino también abandonar el monocultivo de la mente, ese que nos mantiene atascados en formas dogmáticas de pensar.
El año 2018, marca un momento de revelación, sequías más prolongadas y tormentas más intensas. Las grietas en la tierra se ven se sienten piel reseca y envejecida, esto me entristecía mucho. Algo tiene que cambiar. Aseveró.
Así que Chris llamó a Serge, quien no dudó en responder. Recordó con cariño la breve conversación:
—¿Cuándo quieres reunirte? —preguntó Chris.
—Estaré ahí en 45 minutos —respondió Serge.
Caminaron los campos en silencio hasta que Serge se detuvo.
—¿Qué escuchas? —preguntó.
—Nada —dijo Chris.
—Ese es el problema —replicó Serge—. La tierra está callada porque está muerta.
El encuentro de Chris con Serge marcó un punto de inflexión. Cuando visitamos con Serge después, él nos explicó que restaurar el suelo tiene un significado más profundo, restaurar el suelo es crear nuevas relaciones con el suelo y la tierra.
Con el apoyo del Condado de Sauk y la Universidad de Wisconsin, el programa de rotación de pastizales ayuda a plantar una mezclas especializadas de semillas que contienen pastos y leguminosas variadas (hoy por hoy se han identificado 64 especies nativas de herbáceas que se incluyen en los nuevos pastizales a medida que el programa avanza). Con ayuda de un programa de computación especializado se divide la tierra mapeada en base a su topografía específica.
—El objetivo — nos dice Serge— no es arreglar la tierra solamente, sino también crear nuevas formas para relacionarnos con ella. Ellos nos recuerdan que la revitalización rural comienza con atención y disposición para escuchar y sobre todo con el deseo de querer construir un nuevo tipo de hogar.